Para todo aquél que maneje en
Santo Domingo o en cualquier parte del país —sin excluir a los hermanos extranjeros que hacen turismo— encontrarse con este tipo de cosas sería toda una sensación, un espectáculo a los ojos. Pero a la vez, es una molestia y un gran peligro para los demás que transitan en la avenida: cuando los motoristas toman el asfalto para hacer
malabarismos.
Pareciera que la calle fuese un circo, al ver imágenes como las vistas en un video más abajo, pero es preocupante que las autoridades no tomen cartas en el asunto. Ver este tipo de cosas, demuestra que se permiten este tipo de acciones, siendo peligroso para el mismo conductor de la motocicleta como para los demás. Véanse «el espectáculo».
Un tip perfecto
para el manual que realizará Enedina Pereyra ¿no?