Con todo se hace un negocio
En este país de cualquier cáscara de limón se hace tremendo jugo, el dominicano no se deja morir y desde que ve la oportunidad de buscarse el moro lo hace sin pensarlo dos veces. En estos días de lluvia las calles se llenan de personas vendiendo sombrillas y gorritos para las mujeres.
Rull Fernández