Un día de lluvia
Qué buena es la lluvia, la verdad me gustan estos días que empiezan con este frío, lluviosos y medios oscuritos, el problema está cuando uno tiene que salir del hogar. En mi casa hay una súper ventana que se puede ver toda la calle, me encanta mirar por ella mientras la lluvia se resbala en el cristal y si apareciera un chocolatico caliente ¡excelente! Pero el problema esta cuando sales a la calle, cuando llegué a la oficina por suerte sólo tenía los zapatos mojados, pero estoy seguro que corrí mejor suerte que otros. Son pocos los que llegan secos al trabajo en estos días, y lo más incomodo es tener que pasarse un día completo con la ropa mojada y lejos de tu casa.
Rull Fernández