Hablemos del Chuipi
El quille, o malestar más grande que tiene un dominicano lo desahoga con un chuipi, o chuipiti. Esta reacción que hacemos, por enfado o alguna desilusión es tan nuestro como el mangú con salami. Nacemos con un chuipi, en el cerebro en donde por default, nuestro sistema operativo nos programa a producir uno de esos detestables sonidos labiales que tanto echamos y tanto pronunciamos a diario. Si lo definiéramos diríamos que el chuípi es un sonido labial, de poca duración, pero mucha intensidad psicológica que proyecta algún estado emocional negativo, inconformidad o incomodidad. Todos tenemos un estilo particular de producir nuestro propio chuipi, básicamente solo hay que estrujar los labios hacia delante o hacia el lado y haciendo presión con los dientes dejando escapar aire, proyectando ese autentico sonido del pique.
Alf MicStar