Ayer pasé por la tienda Tingola a recoger los botones ( Lobotones ) de los que ya hablé. Saludé, seleccioné los diseños y tomé una de las revistas que estaban en el mostrador. Bajé la escalera y luego pensé en si realmente las revistas eran gratis o si era parte de la mercancía de la tienda. Era una Revista U , gratuita.
Nuestro país es un lugar extraño. Aquí, el que tiene algo de éxito trabajando honradamente y haciendo bien las cosas es perseguido, y el que triunfa por la vía rápida, haciendo lo malo, es celebrado. Una víctima de esta inversión mal sana es Juan Luís Guerra , una gloria de la música y quien ha colocado en lo más alto los ritmos de nuestra tierra; los extranjeros lo celebran y sus coterráneos lo atacan. Desde siempre lo ha criticado (por escribir letras sociales sin ser pobre, por hablar poco, dar pocas entrevistas o realizar pocos conciertos), pero en el último año las críticas han arreciado, por las razones más creativas: que no mencionó un nombre en una premiación, que no quiere grabar una canción con tal merenguero o que habla mucho de Dios. En la imágen : Carátula de La llave de mi corazón, su último CD.
En la imágen : Lobotones, diseños disponibles #1. Este es un suplidor local de botones de esos que se cuelgan a la ropa, pero como dicen ellos: «jevis, chulos y chiquitos (1") para que se puedan poner donde quiera». Lo que me parece más interesante de Lobotones (ese es su nombre) es que por medio del diseño dejan de ser un simple soporte de publicidad o identificador de servicio al cliente para llegar a convertirse en un accesorio de masas que la gente combina con la ropa y forma parte de la cultura popular.
Tengo unos cuantos libros guardados , cogiendo polvo, y estoy seguro de que en casi todos los hogares dominicanos, sin importar su condición social, hay muchos libros arrumbados, ocupando espacio y haciendo reguero.
Hace días que vengo escuchando en la radio un spot publicitario del candidato presidencial Miguel Vargas Maldonado que me parece totalmente desacertado, tanto, que me atrevo a calificar como mediocre dicho anuncio, ya que promueve la mediocridad. Dice algo como: Con él, yo llegaré, a lo alto de la cima y triunfaré. Con él, yo seré, alguien en la vida porque llegó Miguel.
He estado pensando en algunas de las debilidades más grandes que tiene el sistema educativo dominicano, principalmente en primaria y segundaria. En otro artículo abordaré la educación superior. Estas debilidades limitan nuestra capacidad de desarrollo.
Este es el primer post de Joan Guerrero, quien a partir de hoy se integra al equipo de contenidos de Duarte101. Joan y yo estaremos sirviendo café diariamente en este espacio: él una o dos tazas, yo tres. ¡Bienvenido! Ayer, los consumidores de este periódico vieron algo diferente . No fue un ave, ni un avión: es una nueva cara del periódico Listín Diario que aprovecha su edición dominical para acercarse más al lector y ofrecerle algo más allá que noticias. De ser un cambio de formato, viene siendo una suave, pero transitoria migración a un nuevo estilo de contenido y lectura: la del análisis más que la exclusiva. En la imágen : Lístin Diario, Edición Dominical #1. Por su inmediatez, ya la web está siendo más que funcional en este último aspecto. El que está leyendo este análisis en mayor o menor grado ya busca actualizarse vía un computador y varios portales de noticias, en vez de comprar o tener a mano gratuitamente un periódico todos los días. En esto ganan mucho las ediciones digitales de los periódicos. La cuestión ahora es buscar nuevos lectores, con nuevas vías.
Escuchaba hace un momento a Pelegrín Castillo —uno de nuestros diputados más innovadores— alarmando, dando unas declaraciones para la televisión sobre una obra que está construyendo en el Congreso Nacional utilizando, en su mayoría, obreros haitianos.
Este artículo quedó un poco largo. Mi meta en Duarte101 es escribir como mucho artículos de tres párrafos —optimizados para el lector criollo—, pero aquí no pude resumir. Pueden leerlo por partes. Me parece que la solución para el gran problema de la pobreza, en todos sus sentidos (poca educación, poca seguridad, poca alimentación, poco conocimiento), no está ni en el gobierno ni en las organizaciones de beneficencia y ayuda social —aunque estos pueden ser actores de importancia colaborando en su solución—, sino, en el mismo carácter del dominicano. Si en vez de quejarnos tanto y esperar sentados a que un gobierno u otros países resuelvan nuestros problemas, nos dedicáramos a trabajar más proactivamente por mejorar nuestra condición, la realidad seria muy diferente.
Escuchaba hace un momento por radio a un comunicador decir que lo que se está desarrollando actualmente en nuestro país no es una huelga, sino un paro, y para justificar esta diferenciación, decía que los paros son actividades pacificas que organiza el pueblo como forma de protesta. Aunque le agradezco el intento de plantear la distinción, no estoy de acuerdo. Esto es una huelga , convocada por unos cuantos y donde la gran mayoría nos unimos no por voluntad, sino por presión . Estoy consciente que razones para un paro nacional hay de sobra, pero no me convencen quienes convocan y no me interesa hacer causa común con ellos.