Homenaje a la raqueta peine
Hubo una vez un instrumento práctico, de tamaño justo y a buen precio que se convirtió en parte vital de quienes lo poseían. Esta interesante herramienta capilar, nos resolvía millones de situaciones a los hombres, siempre estaba dispuesta a mantener nuestro estilo, belleza y narcisismo. La llevábamos en el bolsillo, se acomodaba casi discretamente en cualquier lugar, preferiblemente se colocaba en uno de los bolsillos traseros del pantalón y desde ahí se mantenía pendiente a nuestros metrosexuales impulsos de vernos bien y mantenernos mejor. Hablamos de la esa raquetica tipo peine que fácilmente se agarraba a nuestra palma de mano y con nuestra misma extremidad nos peinábamos, haciéndonos lucir siempre elegantes y aseados.
Alf MicStar