Las bondades de bañarse con latica
Para los que dicen que los dominicanos no somos unos genios de la ciencia y la física, para los que no quieren admitir que por nuestras venas corre sangre de inventor y descubridor, para los que creen que definitivamente no hemos hecho un aporte a la humanidad, a todos ellos va dedicado esto que escribo. Podemos no haber sido la cuna de los intelectuales más influyentes del siglo pasado ―ni de ningún otro siglo― pero de una cosa si estoy seguro, hemos hecho uno de los aportes más significativos y utilitarios de toda la existencia humana: Bañarse con latica. Los dominicanos podemos no saber un caray de Física quántica, o de ingeniería astronáutica, pero si nos la comimos al resolver de que manera nos íbamos a bañar y con que habíamos de hacerlo. Inventamos el bañarnos con esa fría y siempre disponible lata, aquella que en otra vida quizás contenía salsa de tomate o aceite.
Alf MicStar